Recordando viejos tiempos

Caminando por un centro comercial me detuve a ver algunos aparadores, cuando de repente me encontré a una amiga que estudiaba conmigo en la primaria,  nos decidimos sentarnos a tomar un café, me pregunto a que me dedicaba, le dije que era estilista, que tenía mi propia estética, que la verdad no me iba mal, entonces le pregunte sobre ella, me dijo que era sobrecargo, me dijo que cuando quisiera ella podía conseguirme vuelos baratos con grandes descuentos.

La plática se puso muy interesante, cuando me dijo que en ese medio se conocían cosas muy curiosas y aunque parecían insignificantes son de mucha ayuda e importancia para el bueno funcionamiento de los vuelos.

Me platico, por ejemplo, que los pilotos no comen la misma comida que los pasajeros, es más su comida es casi personalizada, esto es para evitar que cualquiera de ellos se pueda enfermar durante el recorrido, las sobrecargo deben utilizar las típicas bolsas de papel para el mareo o cuando deben llevar algo a otra área del avión y los pasajeros no deben verlo.

También me revelo el secreto, de cómo se pueden ver siempre perfectas, dice que se van turnando para dormir por ratos, mientras los pasajeros hacen lo mismo, una se mantiene despierta y ocupada para evitar que el cansancio la venza, cuando se levantan se lavan la cara, se maquillan de nuevo y se pueden hasta cambiar de ropa que este más presentable,  nunca deben faltar los tacones, eso explica el por qué después de doce horas de vuelo siempre se ven hermosas.

Le habían tocado cosas muy curiosas y asquerosas por resolver, dice que iban en un vuelo para Miami, un señor pregunto qué cuanto tiempo faltaba para llegar, ella le dijo que aproximadamente media hora, entonces el señor regreso a su lugar y empezó a cambiarse de ropa, solo se había quedado en short,  así quería permanecer hasta que llegaran, porque aterrizando el avión él se iría directo a las playas.

En otra ocasión encontraron varios condones, en los asientos del fondo, lo curioso es que ella asegura que en ese lugar iba una pareja de abuelitos, una señora protagonizo en el vuelo, algo muy asqueroso, decía que le había hecho daño una pizza que había ingerido antes de subir al vuelo, ya con la altura empezó a vomitar mucho, y ensucio muchos de los asientos no conforme con eso por el mismo esfuerzo que hacía, también defeco parte del pasillo, me dijo que era lo más asqueroso que le pudo pasar  lo peor fue que ella y otra compañera tuvieron que remediar ese problema.

Dice que toda la gente piensa que cuando ellas pasan a cada lugar y saludan a cada pasajero es por cortesía, pero realmente no es así es un protocolo que todos ellos deben seguir, con el cual se darán cuenta, de cuantos niños vienen a bordo y en donde están ubicados así como ancianos y personas con capacidades diferentes, también les sirve para detectar a alguien que pudiera tener un ataque de pánico durante el vuelo,  si es que ellas no lo pudieran controlar, sería necesario llamar al capitán para que él personalmente le diera una plática a la persona y con esto sentirse más seguro.

Nunca me hubiera imaginado, todo lo que me contó, la verdad es que yo he viajado en varias ocasiones pero nunca he visto nada fuera de lo común, nos despedimos y quedamos de reunirnos nuevamente para seguir contándonos nuestras vidas.

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