La primera ola de gestión de ingresos en el mundo de las aerolíneas

Hoy en día, una de las grandes ventajas que se tiene para moverse de un lugar a otro e incluso en muy poco tiempo es a través de los vuelos comerciales.

Su uso se ha incrementado gracias a que ahora existen más opciones que incluyen a más sectores de la sociedad.

Hace medio siglo, el volar significaba un lujo que muy pocos podían disfrutar. Ahora, al existir nuevas alternativas, no solo ha dejado de ser un lujo, sino que se ha vuelto una alternativa factible para poder moverse ya sea por cuestiones de trabajo, por diversión e incluso por salud.

Aún cuando los desafíos empresariales continúan evolucionando para las aerolíneas, todavía se centran en la necesidad de aumentar los beneficios, la productividad y la capacidad de respuesta a los cambios del mercado, al mismo tiempo que mejoran la experiencia del cliente.

El superar estos desafíos y los que se presente en el futuro requiere una solución de administración de ingresos de última generación con tecnología de vanguardia que respalde el camino de las aerolíneas hacia la optimización total de los ingresos.

La primera ola de gestión de ingresos ocurrió hace casi cuatro décadas cuando American Airlines lanzó la revolución de administración de ingresos con su estrategia de gestión de rendimiento.

Éste era un acercamiento basado en la premisa fundamental que el inventario era perecedero y todos los clientes no fueron creados iguales.

La aerolínea se centró en maximizar los ingresos a través de una metodología de inventario basada en el análisis, en un esfuerzo por frustrar una creciente amenaza en el mercado en ese momento: el advenimiento de la aerolínea de bajo costo y bajo precio donde dió comienzo a los vuelos baratos.

Al combinar este enfoque de gestión de inventarios con una innovadora estrategia de precios variables basada en la comprensión, anticipación e influencia en el comportamiento de los clientes, American Airlines logró maximizar sus ingresos y beneficios de un recurso perecedero (asientos de aerolíneas) y competir directamente con compañías de bajo costo.

Esta metodología se extendió rápidamente por toda la industria aérea.

De hecho, la gestión del rendimiento se reconoció como “el desarrollo técnico más importante en la gestión del transporte” durante muchos años, como se cita en el libro “Revenue Management: Hard-Core Tactics for Market Domination (Tácticas para la dominación del mercado)”.

La industria aérea ha cambiado significativamente en las últimas décadas, con la integración de las líneas de bajo costo controlando ahora más del 26 por ciento del mercado global, de acuerdo con CAPA Center For Aviation.

Este cambio significativo ha orquestado las demandas de los clientes y las expectativas de precios más bajos abriendo cada vez más rutas.

Estos factores han dado lugar en gran medida a una comoditización de las tarifas base, dejando a las aerolíneas concentrarse en identificar y gestionar nuevas oportunidades para aumentar los ingresos, los beneficios y la productividad para diferenciar aún más sus marcas en el mercado.

El resultado de estos esfuerzos ha identificado nuevas oportunidades para las aerolíneas para aumentar aún más la productividad de los empleados y la expansión de los ingresos.

Por ejemplo, tener acceso a una experiencia de usuario fácil de usar y de calidad para el consumidor, junto con procesos de negocio de gestión de ingresos y de inventario sin fisuras lo que puede impulsar a mejoras de productividad para las aerolíneas.

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